Fingermax, no sólo divierte y entretiene, si no que también aviva la sensibilidad, espontaneidad, creatividad y psicomotricidad del niño.
Estimula la coordinación y el aprendizaje de nuevos y complejos movimientos.
Según Mª de los Ángeles Carrero García, maestra de educación infantil y psicopedagoga:
"Fingermax favorece el desarrollo psicomotor del mismo. Gracias a Fingermax los niños desarrollan de forma inconsciente un control del tono muscular ya que la prensión que precisa este "complemento" difiere en gran medida con la prensión de otros, como pinturas, rotuladores, lapiceros, etc…".
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Talleres Fingermax como terapia TDHA